domingo 20 de abril de 2008

19/11/2007

El andén estaba casi vacío a esas horas de la noche. Faltan cinco minutos para que salga el último tren con destino a la capital. Las campanas de un gran reloj estremecen las vías y dan la bienvenida a una nueva pasajera que entra en el compartimento 115 del vagón número 11.


"Buenas noches"

"Muy buenas noches señorita"

(...)

"Está usted muy nerviosa... por el ruido que hace al manosear esos papeles deduzco que está mirando por la ventana a la espera de alguien."

"¿ Qué pasa me ve que llevó media hora mirando?"

"No. Lamentablemente llevo 34 años sin ver nada."

"Ah perdone... no me había dado cuenta... lo siento no pretendía ofenderte"

"No, no se disculpe. Suele pasarme a menudo. Lo que menos debe esperarse una joven como usted es encontrarse a un invidente viajando a estas horas de la noche en un tren que viaja a la gran ciudad."

"No hombre, no digas tonterías."

"Yo me llamo ... ¿ usted?"

" Yo ... . Encantado de conocerte, y de compartir el viaje. Ah y tratame de tu."

" Que agradable es conocer a gente como tu! Normalmente, cuando viajo y los otros pasajeros se enteran me tratan como a un niño pequeño."

" Tranquilo, eso no pasará. Por cierto ¿ cómo supiste que yo era una chica joven y que estaba mirando por la ventana?"

" Muy sencillo: tienes puestos unos tacones, has entrado y has dejado las maletas en los asientos porque has hecho poco ruido. Te has quedado quieto durante unos minutos, y no creo que precisamente para mirar mi cara.

Hoy tu tono de voz me dice que estás preocupada por algo que pierdes al hacer este viaje, y también me habla de una decepción. Pero a la vez tu tono jovial y tu timbre agudo parece que piden otra oportunidad, y muestran , aunque escéptica, esperanza.

Por último, no creo que una chica se ponga su perfume preferido para viajar en un tren barato casi de provincias que sólo lleva borrachos y jubilados."

" ..."

" Siento haber sido brusco..."

" No, al contrario... me has dejado sorprendida. Yo sabía que los ciegos desarrollabais más los otros sentidos. Pero esa lógica deductiva al más puro estilo Sherhlock Holmes o Hercule Poirot me ha descolocado."

" Además de guapa, culta..."

" jajajaja"

(...)

" Parece que esto se empieza a mover... en fin nos vamos... e intuyo que él no ha venido."

" Me dijo que aparecería sobre las doce, para verme justo salir y despedirse."

" Lo siento...."

" Yo me lo imaginé así: corriendo desbocadamente, llegando en el último segundo con un ramo de flores y con cara de haberla cagado pero de quererme. Como en una película de Hugh Grant."

" Jajajaja por lo menos te lo tomas con humor."

" En lo de la voz algo tenía razón. Soy escéptica, esperanza me queda poca. Él es otro nombre más para la colección de fracasos. Otro príncipe azul que me susurró palabras que en su boca sonaban grandiosas en su boca y en su cama. Ahora son sólo versos
arrugados en el fondo de una papelera. Esas cosas son un juego legítimo cuando las dos partes aceptan las reglas del juego. Pero a veces a una le pueden las ansias y se cree otras cosas. El amor no es de valientes decían en una película frances. ¿ Tu has estado
enamorado alguna vez?"

" Si..."

" Sé que es cruel decirte esto pero... te estás poniendo rojísimo! como un tomate!"

" Si lo sé... no te preocupes... Cada mañana cuando me levanto a su lado se lo recuerdo "

" ¿ Y cómo os conocisteis?"

" Yo vendía cupones al lado del viejo hospital. Siempre comía con un amigo que trabajaba en un bar cercano. Durante los postres mientras nos calzabamos unos chupitos para afrontar la tarde con fuerza él me describía a las enfermeras que salían a ser relevadas en su turno.
Una tarde le dije dije que había con la voz preciosa. El me dijo que una nos estaba mirando desde la otra acera. Escuché como llamaba a una compañera y le dije que era ella. " Tienes tu mal gusto..." me dijo irónicamente."

" Ajá"

" Ella siempre jugaba la primitiva los jueves."

"..."

" Y un caluroso día de Agosto comenzó a llover. Yo a duras penas pude reaccionar ante tal imprevisto, así que me armé de valor y decidí volver a casa mojándome. Es curioso. Aunque no la vea, me parece que la lluvía debe de ser preciosa chocando contra el empedrado de la zona vieja."

"..."

" Y mientras esperaba para cruzar en un semáforo noté que paré de mojarme. Pero el sonido de lluvia continuaba. Algo se interponía entre la lluvia y yo. Un paraguas insospechado. Y entonces nos cogimos de la mano... así.... simplemente...."

lunes 14 de abril de 2008

!Estreno blog!

Buenas a todos/as:

La verdad es que llevaba tiempo rondandome por la cabeza la idea de creame un blog. En un principio pensé en crearlo a medias con alguien, sobre lo típico, alguna de mis aficiones. Pero finalmente he cogido fuerzas y le he hechado valor para hacer algo más personal.

Por todo es conocida mi afición al arte de la escritura. Es una de las pocas cosas que se me había dado medianamente bien en mi vida. Y digo se me había dado porque últimamente atravieso una larga crisis creativa.

Tengo escritas muchísimas páginas, decenas de carillas de una libretilla donde apunto las ideas que me surgen de vez en cuando, y empezados a saber cuantos documentos de texto. Todo sin acabar, a medio hacer, algunos son sólo esbozos. Y también tengo una papelera llena de hojas medio escritas o rotas por la fustración.

Me parece que ya más nada puede salir de mi cabeza. Que ya lo he escrito todo en algún momento anterior, me parece todo mediocre, y me da verguenza volver a leer lo que he escrito. Todo es en fin, un continuo deja-vú. LLevo desde el 19 de Noviembre ( casi medio año) sin escribir nada que me pareciese merecedor de ser leído por otra persona.

Pero tras unas conversaciones con un par de amigos, me he animado a volver a intentarlo. Aunque sea sólo eso, intentarlo. Por ello este blog nace con dos propósitos: por un lado, para poder subir mis nuevos textos, de modo que sea el lector, y no yo quien dicte sentencia; y por otro lado, para recopilar todas las historias que tengo dispersas por ahí, ya sean en el fotolog, o en libretas o folios.

Por último querría poner una frase que me animó muchísimo a dar este paso:

" A veces es mejor dejar las cosas debajo de los libros, en un cajón, unos días, meses, lo que sea necesario, para volver a releerlas otra vez. Así verás, con otra perspectiva y más calma, si realmente vale la pena lo que has escrito".



Sin más que añadir, inauguro este blog.


Adrián